Terapia para un despido

•octubre 16, 2007 • 2 comentarios

El psicoanálisis es muy sencillo, consiste en hablar, hablar y hablar hasta que tarde o temprano le perdemos miedo y nos sinceramos con nosotros mismos, deshaciéndose entonces el nudo que bloquea, paraliza y condiciona nuestra conducta.

Decidí aplicarme el cuento, cuestionarme a mí mismo, y este es el resultado:

Desíme, ¿qué fue lo primero que recordás?

Lo primero que me viene a la cabeza es el día D. Una reunión en la que nadie sabía qué se iba a tratar, ese nadie era yo, los cuatro restantes lo tenían muy claro. Uno de ellos se dirige a mí y me dice:

– Gonzalo, sabrás que la obra va mal.

– Sí, va mal desde el principio… ( y sin dejarme entrar en detalles, porque sobraban los detalles, prosigue)

– La empresa ha decidido prescindir de tus servicios como jefe de obra, el lunes (estábamos la víspera del fin de semana) hay un nuevo Aparejador en tu obra.

– Eh…

– La buena noticia es que queremos que sigas en la empresa, mismo sueldo, en un nuevo departamento, etc, etc, etc…

¿Qué le comentaron exacto?

¿Comentaron todos los detalles legales del despido, el proceso legal, cantidad estipulada por ley, e insistieron por que me quedara. Fueron sumamente correctos , ¡y me dieron a elegir! (ironía)

Contestame, ¿aseptó?

Salí de allí rechazando su ofrecimiento, así que me encontraba en la calle, con un despido, una indemnización, el paro, y un nudo en la garganta. No es plato de agrado un despido

¿Vos sentistes algún sentimiento cuya inhibición no pudiste reprimir?

¿Si lloré? claro que sí, mientras los demás comían y preparaban otra reunión. A partir de ahí me dije: blanco y en botella…

¿Batido de coco?…

NO, oposiciones, y aquí estoy estudiando .

¿Seguro que no era batido…? Bien, y qué acontesió

La segunda cosa que me viene a la cabeza son los errores que cometí, algo tenía que sacar en claro, pero en su mayoría fueron anecdóticos.

¿Y seguido mantuvo algún tipo de relación extralaboral con sus camaradas de trabajo?

De vez en cuando hablo con ellos.

¿Y qué contestan a lo que vos preguntás?

Cuando pregunto a los amigos que quedaron cómo les va me dicen que fatal, que se va la obra un año del plazo, que el presupuesto efectivamente se desmadra, no les aclara nada la propiedad, no les pagan más…,

¿Y vos qué desís?

Y yo no pregunto más, me conformo con poco, y pasamos a hablar de otra cosa que no sea de trabajo.

¿Recordás algo más desagradable?

Sí. No paro de recordar al “gerente” de la constructora, aquel día en que vino a visitarme a la obra por primera vez, él con comentarios jocosos dignos de un prepotente y yo con fiebre y alergia, se trajo la chistera llenas de frases dignas de un cabrón, o de un hijoputa, como se definió él mismo, por ejemplo:

– ¿Dices que no te consideras capaz de llevar una obra? (todavía no recuerdo cuando le dije eso)

-No te preocupes es muy sencillo, lo podrás entender. (qué compasivo)

-Ah, perdona es que eres Arquitecto Técnico, por eso se te escapan estos conceptos. (No tardó mucho en decirme que era ingeniero de caminos)

Y así durante media hora para soltarme su frase final:

-Gonzalo, pareces un tío tranquilo (lo de siempre, la gente se fija demasiado en las apariencias) pero tienes que saber que para trabajar en la construcción hay que ser un hijoputa ¿verdad? (al acompañante), él y yo lo sabemos y lo somos.

¿Qué pensás de esas boludeses?

Yo me quedé callado pensando en si aquello era el resumen de toda una filosofía de vida o una auténtica gilipollez. Con el tiempo encontré una respuesta a mi pregunta, y era la segunda de las opciones, estuve pensándolo tranquilamente y me di cuenta de que su frase estaba incompleta, al igual que su racionamiento, que sin duda intentó repetir algo más sensato que oyó en su día pero no supo recordarlo y quedó en aquella pobre frase, porque el ser un hijoputa lleva consigo las consiguientes taras mentales, al igual que todos, pero en su caso estaba claro que la falta de fruta y de antioxidantes hizo que afectara a sus neuronas de sobremanera, de modo que le impidió decir algo así como:

Gonzalo, en la construcción, como en todos los trabajos, en primer lugar hay que ser Perseverante y Exigente con uno mismo, en segundo lugar saber Motivar y Exigir a los demás, y por último dejar siempre las cosas Claras y Avisar con tiempo, para que después no digan que eres un Hijoputa.

Che, ¿cómo te sentís?

Ahora me siento mucho mejor.

¡Bárbaro!

Gonzalo74

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Aunque la mona se vista de seda.

•septiembre 24, 2007 • Dejar un comentario

Recuerdo perfectamente aquel día después de clase, andando por unos pasillos insulsos, los de mi colegio, que sólo invitaban a dar media vuelta y olvidarme de aquel curso de orientación universitaria, porque yo no pedí crecer y menos aún tener que ir a la universidad para seguir estudiando.

Por entonces me encantaba dibujar, y mi ánimo reclamaba creatividad, eso me excitaba, chicas aparte, convertir líneas en curvas y curvas en formas nunca antes imaginadas, crear formas agradables de mirar y poder hacer que la gente llegara tarde al trabajo porque esa tostadora tan bien diseñada inspiraba y prolongaba aquella agradable sensación del sueño, y salir de casa todavía sonriendo pues el vehículo con el que la gente se desplazaría sería cómodo y ecológico, y qué decir del trabajo en el que la ergonomía de cada puesto y la eficacia de cada utensilio haría hasta a los jefes más agradables, el tiempo liviano, los edificios prácticos, el trabajo placentero, dejándonos incluso tardes libres para disfrutar con los nuestros. Todo eso estaba en mis manos, por eso no di media vuelta.

Llegue al aula y al abrir la puerta vi, junto a un horroroso muestrario de telas, una persona de la que no guardo el más mínimo recuerdo. Una vez dentro volví a leer la nota: Curso de orientación universitaria de diseño e investigación de Moda. No dejéis nunca de leer las notas hasta el final.

Pero repuesto del susto y aceptando mi error, pensé que aquella era la clase de giros inesperados que aparecen en la vida y que aún truncada la ilusión, en un inexplicable impulso de coraje, el ánimo se repone con valentía y arrojo convirtiendo aquel momento en el instante que deja la huella imborrable del éxito, para años más tarde rememorarlo ante las cámaras del mundo entero, con la naturalidad de Jean Paul Gaultier o John Galliano, como el más importante de mi vida, el que hizo realidad ese mundo utópico, en el que madrugar fuera el gesto feliz y espontáneo de cada mañana para elegir la ropa que prolongara aquella agradable sensación del sueño, llegar al trabajo sonriendo rodeado de colores y formas que hicieran hasta a los jefes más agradables…


Y claro está, tampoco sucedió de esa manera, y menos aún la “naturalidad” de Jean Paul o Galliano, a la vista está, pero algo saqué en claro y es que existe por un lado, el Olimpo de la Costura, con mayúsculas, la exclusividad del arte, al que acceden los elegidos por ser: ricos, famosos asesorados, realezas de diseño y ministras subvencionadas, que con altas firmas y finas costuras visten aires de Milán, New York, París, Cibeles y Gaudí, de inspiración homo-divina, mientras que por otra parte el resto de los terrestres, que no somos reptiles, pero tampoco tenemos alas, podemos acceder a la “Eterna Tournée del Prêt-á-porter”, con sus escaparates de glamurosas fieras, equilibristas de pasarela, publicidad de inquietudes enlatadas, glorias de cinco minutos, exitosos financieros de la moda juvenil y complementos mil… Todo lo necesario para tener una vida plena y satisfecha. Pero no es lo que yo soñé.

Aún así no estoy en contra de que exista lo uno o lo otro, sino de cómo se nos presenta, ofrece y vende, en definitiva de cómo nos tratan para comprar lo de más aquí y desear lo de más allá, puro mercadeo (marketing). Sin ir más lejos cuando busco unos pantalones nuevos busco alguno que me haga sentir especial, porque es lo que me han hecho creer, y sin renunciar del todo a ello, ahora que necesito unos vaqueros nuevos, buscaré los que mejor me sienten y mejor me hagan sentir, puro teatro.

Søren Baun en concierto.

•junio 11, 2007 • Dejar un comentario

Søren Baun, un cantante y pianista danés que, inspirado en Stevie Wonder, Steely Dan y The Beatles, entre otros, crea su propia música, llena de caracter y sensibilidad.

Lo podréis ver en Madrid el miércoles 20 de Junio a las 23:00 en la Sala el Junco (6 euros de entrada) o el viernes 22 de junio a las 23:30 en la sala el Bogui (esta vez por 10 euros, ya se sabe, el miércoles, el día del espectador :P)

Gracias Victoria.

ACTUALIZACIÓN:

Parece ser que han cambiado los horarios:

 EL MIERCOLES 20 DE JUNIO ES A LAS 23:30, en la sala EL JUNCO
Y EL VIERNES 22 DE JUNIO ES A LAS 23:00, en la sala BOGUI.

Les Luthiers, últimos días (25% de descuento)

•mayo 17, 2007 • 2 comentarios

 Entre el 17 y el 20 de mayo, las entradas para el espectáculo de Les Luthiers “Las obras de ayer (el refrito)” tiene un 25% de descuento. Daos prisa si quereis conseguir una entrada (dudo mucho que quede alguna, pero bueno…) Podéis informaros aquí

Exposición de Man Ray en Verano

•mayo 16, 2007 • 4 comentarios

manray.jpg

Para los que aún no han entendido muy bien de que va esto del blog, aquí tienen el primer ejemplo.

Dentro del festival de Photoespaña que sorprendentemente ya cumple 10 años se organiza una exposición de todo un clásico y un maestro de la fotografía; Man Ray.

La exposición será del 30 de Mayo al 26 de Agosto en el Museo de colecciones ICO.

Mas información aquí y aquí.

Retroceso begins

•mayo 10, 2007 • Dejar un comentario

Estrenamos el blog Retroceso, formado por miembros actuales y pasados de la Asociación Cultural de la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica de Madrid. En breve tendremos cabecera personalizada y empezaremos a contar nuestras historas…